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sábado, 21 de septiembre de 2013

EL VENDEDOR DE ILUSIONES

Nos dijeron que pasaría y todas fuimos a verlo. Vino en un caballo blanco (verlo para creerlo) al principio, todas pensamos que era un anuncio cómo los de la tele, luego vimos que la cosa era seria, algunas hasta quisieron probar y el vendedor de ilusiones, a todas las dejó contentas, cada momento que pasaba, eran más las que querían comprar su mercancía. Corrió la voz en el pueblo, el vendedor de ilusiones, iba a estar con nosotras unos cuantos días, no era cuestión de perdérselo, ni de ser de las últimas y aunque él prometía que tenía para todas, hubieron varias peleas por que hubo quien se quiso colar y cómo todas nos conocíamos, ninguna estaba dispuesta a dejar pasar a nadie delante. El vendedor de ilusiones, era un hombre guapo, ya casi entrando en los cuarenta, su alta estatura y su fino porte, lo hacían destacar en medio de todos los hombres del pueblo. Cada mujer llegaba dispuesta a pagar lo que aquel hombre le cobrara por conseguirle su ilusión, su fama, se fue pregonando y de los pueblos de los alrededores, empezaron a llegar más mujeres. Cada botella de la que el hombre vendía, era una solución para cada familia, no sólo conseguía que se fueran las discusiones, a veces, también eran buenas para poner en la comida y aunque no se ha podido probar, hay quien piensa que las comidas hechas con aquella agua hasta sabían mejor, lo cierto es que en el pueblo y en los colindantes, a partir del descubrimiento del vendedor de ilusiones, la gente, era más feliz, las discusiones eran menos, se realizaban trabajos pendientes y hasta los padres pudieron llevar a pasear a sus hijos por los alrededores, por lo que a la hora de irse a la cama, los niños se dormían enseguida y ni siquiera pedían ver la tele. La noticia del vendedor de ilusiones, llegó hasta la capital del país, muchos políticos disconformes con su suerte, quisieron probar aquella agua maravillosa y lo cierto, es que les fue bien, siguiendo las instrucciones del vendedor, mientras se aplicaban la medicina y cómo el tratamiento era un poco lento, les aconsejó que emplearan aquel tiempo, para leer en general y otros ratos, hasta para estudiar los problemas de la nación. Después de unos años, en aquel país empezó a florecer una flor que todos creían extinguida y cómo nadie sabía su nombre, la llamaron “ilusión” aquellos políticos disconformes, aprendieron en los libros técnicas que antes ni conocían, encontraron la forma de hacerse escuchar por los de otros partidos y entre todos, levantaron un nuevo país, del que todos estaban más que satisfechos. Hombres y mujeres que antes discutían por “nada” ahora eran felices por “todo”. Los gobernantes de aquel país, pensaron que aquello podía ser la panacea el elixir de la felicidad y que si conseguían la formula sería más importante que encontrar petróleo. Mandaron analizar aquel líquido maravilloso y los científicos, después de analizarlo y estudiar su fórmula, llegaron a la conclusión, de que su fórmula era H2.O. y que mantenida en la boca, cortaba de raíz todas las discusiones y ayudaba en el estudio y en el trabajo.pepaherrero

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