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martes, 26 de mayo de 2015

SIEMPRE SOÑÉ QUE ALGÚN DÍA...

La historia no es nueva, es la triste y autentica historia de un niño de mí pueblo.
Él nació en los tiempos del franquismo, fue a las escuelas nacionales y levantó el brazo y entonó el cara al sol, el prietas las filas y....Y tuvo que asistir a misa de doce todos los domingos, en caso contrario, él y su familia, podían ser tachados de "rojos." Cuando cumplió los seis años, sus padres lo llevaron a la escuela primaria, pero él quería ser zapatero. El tiempo fue pasando, los tiempos fueron cambiando y su familia, decidió que era hora de que el niño empezara a estudiar el bachillerato, pero él quería ser zapatero. Estudió, se lo demandó su familia al completo, pero él puso como condición, que en el tiempo que le sobrara después de haber estudiado, lo podría dedicar a aprender la profesión de zapatero.
Hasta aquí, podría ser la historia de cualquiera de los niños de mí pueblo, pero "canito" tenía las cosas claras, si consigo aprender a ser zapatero, tendré el futuro resuelto para toda la vida y si bien como estudiante no brilló, como aprendiz de zapatero puso toda su voluntad y al poco de cumplir los catorce años, (cuando otros niños que no tuvieron que estudiar) ya eran maestros desde hacía un año, él escuchó las palabras de su maestro...Ya te lo he enseñado todo, vete que ya puedes mantener una familia.
"Canito", recorrió todas las fábricas de Elda, le costó mucho que alguien llegara a confiar en sus cualidades de zapatero, pero el tiempo fue obrando el milagro de hacer hombre a "Canito" su amor al oficio le hizo ser un gran zapatero, todavía no había cumplido los diez y ocho años, y ya había ganado un premio nacional en la escuela de Artes y Oficios, los fabricantes de más prestigio se rifaban el trabajo bien hecho del joven "Canito."
En aquellas Pascuas Floridas, "Canito" "pidió la merienda" a una joven y bella adolescente, vecina de calle y barrio. El padre de "Canito" siempre estuvo orgulloso de su hijo y cuando supo que su hijo había pedido la merienda a aquella joven hizo un breve comentario...el burro bueno, se vende en su pueblo y el mejor en su calle.
Se marchó voluntario a servir a su patria y en los madriles tuvo ocasión de conocer a personajes, que le hicieron enterarse, de que existía una cosa llamada política, pero "Canito" llevaba su idea, en terminar la mili, me vuelvo a Elda, le pido matrimonio a mí novia y con lo que yo gane de zapatero y lo que gane ella de aparadora, pronto podremos montar nuestra propia fábrica. El tiempo, no quiso hacer que sus cuentas salieran a su gusto y siempre, vivió con el orgullo de su profesión y aunque su mujer, muy pronto tuvo que dejar su trabajo por razones de salud, siempre fueron felices con el sueldo de un marido responsable y trabajador al que lo único que se le podía reprochar, era su amor al Club Deportivo Eldense.
Pensaba "Canito" que un día le llegaría la jubilación, trabajó y cotizó durante toda su vida profesional, hasta que faltándole poco para su jubilación, su empresa cerró dejando en el paro a un profesional (gran profesional) que no conoció ni horas ni fiestas, su mujer le pedía que no se esforzara tanto, pero él acariciando su rostro, le decía todo lo que hoy doy al país, mañana él nos lo devolverá.

El tiempo le vino muy justo y la pensión fue muy corta, pero "Cano" (el "Canito" hacía tiempo se había quedado atrás.) Siempre conforme a lo que la vida le deparaba, "Cano decía a su mujer: No te preocupes mujer, el gobierno proveerá para nosotros, nosotros hemos cotizado toda la vida y Dios no nos abandonará. Poco a poco, fue viendo como su pensión se hacía más corta y los pagos y los impuestos cada día eran más largos, los recibos de luz, agua, gas y en general todos, cada día eran más gravosos, vio como al ir haciéndose viejo, todos pensaban que sería incapaz de defenderse. Le pidieron cuatro certificados por razones improcedentes y al ir a solicitarlos al banco donde tenía su cuenta (por necesidad) el banco le dijo que cada certificado valía diez y ocho Euros. Si nadie se preocupa de mí ¿qué hago yo en esta vida...? Pobre "Cano" él siempre soñó que algún día...pepaherrero  

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