Vistas de página en total

lunes, 2 de marzo de 2020

QUE TARDE LA DE AQUEL DÍA

¡¡QUE NOCHE LA DE AQUEL DÍA!!
..Y es que a veces, ocurren cosas en la vida. Unas veces, ocurren cosas malas y otras...otras veces (las menos) el simple humano, se encuentra en lo alto de una ola, viviendo un sueño, un poema...hoy he tenido la gran suerte y el honor inmenso, de haber sido invitada por una grandísima persona a un evento, capaz de dejar con la boca abierta al más fantástico de los escritores.
Al llegar a la Universidad, donde habíamos sido invitados por la Vice-rectora nos encontramos entre Ilustrísimos Rectores y Excelentísimos Vicerrectores y Vicerrectoras. Al llegar, fuimos recibidos con el abrazo de nuestra amiga María Teresa Pérez Vázquez. Si en aquel momento, no la llegamos a ver, tal vez hubiéramos dado la vuelta, acomplejados por el panorama.
Sólo esperamos unos minutos, La presentación fue tan suave y bien dicha, que poco a poco nos fuimos dando cuenta, que a la persona que estaban presentándonos, era a nuestra amiga. Nuestra muy querida amiga, en ese momento, le di gracias a Dios por haberme hecho digna de en esta gran ocasión haber podido estar con ella. Ella, la Excelentísima Vicerrectora de la Universidad de Miguel Hernández, era aquella persona a la que su saber, su categoría, sus años de trabajo y su gran sacrificio, la han llevado a ser nombrada Académica de la Real Academia de Medicina de la Comunidad Valenciana y seguro, que su carrera, no termina aquí. Si le acompaña la suerte (el trabajo, lo pone ella) pronto la veremos con el caché de Ilustrísima. Gracias María Teresa por haber llamado a tu lado a esta pobre mortal, tú estabas tan tranquila y yo estaba tan llena de orgullo, que en más de una ocasión tuve que pedirle el pañuelo a mí marido, para secar mis ojos traicioneros.pepaherrero

.

No hay comentarios:

Publicar un comentario