Hoy van a venir invitados, la casa tiene que estar en perfecto estado de revista, no por los invitados, que son unos soles y todo les parece bien, es para yo quedar bien. Muy temprano nos hemos levantado, el viaje hasta Alicante y el aire fresco de la mañana, nos ha dado vigor al cuerpo y paz al alma. Que gozo si siempre fuese así la cosa, pero siempre hay segundas partes, después de llegar a casa habiéndome gastado bastante más de lo que podía, le he pedido a mi marido !cariño ayúdame a hacer las cosas, que ahora mismo vienen los invitados y está todo por hacer! mi marido, es un bendito de Dios y siempre está dispuesto a ayudar en todo. ¿-Donde pongo los pepinos.?-En el frigo en la bandeja de bajo. ¿-Que hago con el queso?-Ponlo en el plato y al frigo. ¿Los tomates también van al frigo.?-No, los tomates se los llevas a la vecina y que los guarde ella.-He tirado el agua sucia que había en el frigo.-!Pues qué bien,! acabas de tirar el caldo de pescado que hice ayer para la "fideguá" ahora tendré que hacer un "gazpacho andalú" y como los tomates, se los has llevado a la vecina y la vecina se ha ido, mira si te cortas las venas, para que el gazpacho tenga color !y no me ayudes más.!
El pobre, se ha quedado un poco desconsolado por lo que le he dicho y piensa que es un incomprendido, pero la verdad, es que está mejor viendo el programa del psicólogo de los perros Cesar Millán, yo le hago creer que así irá aprendiendo la técnica, por si algún día, nos regalan algún perro (que todo es posible,) viendo el programa, se ha quedado dormido y yo he llegado a la conclusión, ¿qué sería de mí sin mí marido.?
pepa herrero
sábado, 30 de julio de 2011
jueves, 28 de julio de 2011
HOY, HE VUELTO A SABER DE ELLA
De estatura pequeña, simpática, trabajadora y amiga de sus amigos. Las noticias son: vuelve a The Place Juana y espero verla con su eterna sonrisa y su tarareo alegre: Tarará, tara-ra, taralero, tara tara...Tarará. Yo creo que es una muñeira (nunca se lo pregunté) pero no perderé la oportunidad. El tiempo obra milagros, sobre todo en los espíritus fuertes de los que Juana es abanderada. Sé que nunca olvidará lo que ha sufrido, pero sé que lo guardará en lo más hondo de sus alforjas y sólo quedará para ella y sus más íntimos recuerdos. Pronto estará en su sitio, sirviendo copas, simpatía y sobre todo buen humor. Se preocupará de los problemas de todos, pronto sabrá el nombre de los clientes nuevos, consiguiendo que la vean como su mejor amiga. De pequeña estatura, pero su gran corazón, hará que la veamos grande, hola de nuevo Juana.
Cuando le dije a mi marido que Juana volvía, enseguida pensó en que broma le íbamos a gastar para celebrar su vuelta, yo pensé que no era momento, después de lo que había pasado, pero mi marido dijo que si no le gastábamos la broma, ella pensaría que le teníamos pena y eso Juana no lo consentiría, así que manos a la obra y a pensar que podíamos hacer.
Desde hace una temporada, tenemos viviendo cerca de casa un amigo abogado, del que por exigencias del guión, no he hablado hasta ahora, pero creo que Luis, nos vendrá de perlas en este asunto. La broma será la siguiente: haremos creer a Luis, que Juana, es un familiar nuestro que ha venido desde Madrid a pasar una temporada con nosotros y que él, va a tener que hacerse cargo de acompañar y distraer (aunque ella no quiera) a nuestra querida prima, que para no estar aburrida, ha logrado que le den trabajo por una temporada en The Place. Cuando la cosa empiece a complicarse, le contaremos la broma a los dos y seguro que serán tan buenos amigos como Juana sabe hacer. Suerte Luis.
pepa herrero
Cuando le dije a mi marido que Juana volvía, enseguida pensó en que broma le íbamos a gastar para celebrar su vuelta, yo pensé que no era momento, después de lo que había pasado, pero mi marido dijo que si no le gastábamos la broma, ella pensaría que le teníamos pena y eso Juana no lo consentiría, así que manos a la obra y a pensar que podíamos hacer.
Desde hace una temporada, tenemos viviendo cerca de casa un amigo abogado, del que por exigencias del guión, no he hablado hasta ahora, pero creo que Luis, nos vendrá de perlas en este asunto. La broma será la siguiente: haremos creer a Luis, que Juana, es un familiar nuestro que ha venido desde Madrid a pasar una temporada con nosotros y que él, va a tener que hacerse cargo de acompañar y distraer (aunque ella no quiera) a nuestra querida prima, que para no estar aburrida, ha logrado que le den trabajo por una temporada en The Place. Cuando la cosa empiece a complicarse, le contaremos la broma a los dos y seguro que serán tan buenos amigos como Juana sabe hacer. Suerte Luis.
pepa herrero
miércoles, 27 de julio de 2011
EL BARCO Y LA LUNA
Todas las noches salía el barco a pescar, siempre miraba a la luna y con el ronronéo de su motor, le cantaba, le decía cosas dulces, a veces el viejo motor se atascaba y tenía que toser haciendo falsas explosiones, pero él, no se ponía nervioso, uno, dos, tres,cuatro, admisión, compresión, explosión, escape...Así, así no falla núnca y que bonito es navegar teníendo en mi lomo al patrón y sus compañeros y en el alma, los ojos de la luna llena.
Aquella noche, era igual que las demás, saliendo por la escollera, los ojos del barquito, buscaron a su amada luna, pero al parecer hoy no podía salir, sin duda algún compromiso o quizás una visita inoportuna...Algo había hecho que luna, no acudiera a su cita de cada noche con su barco enamorado.
Nuestro amigo no salía de su asombro, ¿como es posible que no haya venido? ¿es que no se encontrará bien? ¿a quien podría preguntarle.? la noche, no se dió muy bien con la pesca, Alberto, su amigo el patrón, en varias ocasiones protestó y se quejó de lo malos que eran sus compañeros de esta noche, pero el barco pensando con su problema y nervioso por no haber visto a luna esta noche, tampoco prestó mucha atención a lo que decía Alberto.
Si ambos amigos, (barco y patrón) no hubieran tenído tantos problemas esa noche, quizas se hubieran dado cuenta de que la madera, en un fallo del calafatéo, estaba dejando entrar el agua por la amura de babor, poco a poco, se iba colando en la sentina, sin que nadie se diera cuenta, hasta que llegando al motor, llegó a inundarlo. Nadie se dió cuenta, ronzaban y trataban de buscar un sitio donde poder disfrutar de una noche que no prometía nada.
Fue irremediable, cuando Alberto quiso darse cuenta, la imposibilidad de volver a arrancar el motor y el peso del agua, hizo que el barco se hundiera, no sin antes mirar al cielo, buscando a la luna, entre el ruido de las olas (que no era fragor) y los nervios de aquellos hombres de tierra adentro, Alberto, no pudo conseguir evitar el naufragio, en ese momento entre las nubes que esa noche corrían como nunca habían corrido, salió la luna sólo un momento para llegar a ver como su enmorado, terminaba de hundirse. Solo Alberto, hombre de mar y sereno, pudo salvarse de la tragedía.
pepaherrero
Aquella noche, era igual que las demás, saliendo por la escollera, los ojos del barquito, buscaron a su amada luna, pero al parecer hoy no podía salir, sin duda algún compromiso o quizás una visita inoportuna...Algo había hecho que luna, no acudiera a su cita de cada noche con su barco enamorado.
Nuestro amigo no salía de su asombro, ¿como es posible que no haya venido? ¿es que no se encontrará bien? ¿a quien podría preguntarle.? la noche, no se dió muy bien con la pesca, Alberto, su amigo el patrón, en varias ocasiones protestó y se quejó de lo malos que eran sus compañeros de esta noche, pero el barco pensando con su problema y nervioso por no haber visto a luna esta noche, tampoco prestó mucha atención a lo que decía Alberto.
Si ambos amigos, (barco y patrón) no hubieran tenído tantos problemas esa noche, quizas se hubieran dado cuenta de que la madera, en un fallo del calafatéo, estaba dejando entrar el agua por la amura de babor, poco a poco, se iba colando en la sentina, sin que nadie se diera cuenta, hasta que llegando al motor, llegó a inundarlo. Nadie se dió cuenta, ronzaban y trataban de buscar un sitio donde poder disfrutar de una noche que no prometía nada.
Fue irremediable, cuando Alberto quiso darse cuenta, la imposibilidad de volver a arrancar el motor y el peso del agua, hizo que el barco se hundiera, no sin antes mirar al cielo, buscando a la luna, entre el ruido de las olas (que no era fragor) y los nervios de aquellos hombres de tierra adentro, Alberto, no pudo conseguir evitar el naufragio, en ese momento entre las nubes que esa noche corrían como nunca habían corrido, salió la luna sólo un momento para llegar a ver como su enmorado, terminaba de hundirse. Solo Alberto, hombre de mar y sereno, pudo salvarse de la tragedía.
pepaherrero
lunes, 25 de julio de 2011
ANA-MARY, NIÑA ANGEL
Si no supiera su nombre, este sería el que yo le pondría, Ana-Mary la niña ángel. Abnegada en la amistad y dulce en el trato, se podía decir que todo lo demás le faltaba, sus dos coletas de pelo rubio pajizo y el flequillo arremolinado entrando siempre a sus ojos, tapaban una mirada dulce de la que se desprendía un gran deseo de ser querida, desde todos los lados de su perfil, mostraba las ganas de ser útil, de tener no muchos, si no todos los amigos. El mundo era su amigo y aquel humilde pajarillo que todos los días visitaba el patio del colegio, esperando las migas de pan que Ana-Mary le llevaba, era su amigo. El niño que con sus once años vino con sus padres buscando un trabajo y que hasta el momento era el único que lo había encontrado y por tanto, el único que aportaba el sustento a su casa. Tirando del carrito donde transportaba el trabajo, desde el taller hasta las pequeñas fábricas de calzado que en Elda eran el pan de el pueblo y que años después descubrieron la exportación, para llegar a ser un puntal en la economía nacional, también era su amigo.
Jeromo, a sus once años quería ser marinero (había conocido el mar hacía tres meses) y todos los días a la hora del recreo visitaba a su amiga Ana-Mary, para contarle las cosas que haría en la marina y la niña lloraba, pensando que si un día llegara a ser marinero, tendrían que dejar de verse y no podrían seguir siendo amigos. El día que no veía a Jeromo venía a jugar con nosotras que ya con siete años, nos considerábamos las más importantes de todo el colegio de monjas de "Las Hermanas Carmelitas"
Los días se nos hacían cortos y cuando llegaba la noche se nos hacía muy larga deseando que el día siguiente, fuera tan bueno como el anterior.
En el colegio, empezó a sentirse la animación de que pronto tendríamos que comulgar y entre catecismos y ensayos para el deseado evento, el tiempo tomó una marcha rápida e inexorable, que hacía que pasara volando. Me decía Ana -Mary, que después de comulgar, iba a estudiar mucho para ser maestra, luego escribiría a Jeromo, y lo haría volver, que en la fábrica de su padre, aprendería a ser zapatero y que luego se casarían (...Pobre lechera.) Yo sería su mejor amiga y cuando Jeromo y ella tuvieran un hijo yo sería su "hada madrina" y siempre...Siempre, seríamos las mejores amigas (...Pobre lechera.)
Viendo la marcha del entierro, la gente lloraba sin consuelo, nadie entendía como pudo suceder, que aquella negra moto, con el negro vestido de la muerte, se llevara por delante a aquella niña, era tan pequeña que parecía difícil poderle acertar, pero la mató y después se dió a la fuga y aunque después, le detuvieron, Ana-Mary, no volvió a la vida y allá a lo lejos, Jeromo tirando de su carrito de la faena, lloraba, lloraba y lloraba la muerte de su princesa, de su Ángel...(¿Dónde vas Jeromo niño? ¿dónde vas triste de ti?...Voy en busca de Ana-Mary, que ayer tarde no la vi.)Adiós Ana-Mary.
pepa herrero
Jeromo, a sus once años quería ser marinero (había conocido el mar hacía tres meses) y todos los días a la hora del recreo visitaba a su amiga Ana-Mary, para contarle las cosas que haría en la marina y la niña lloraba, pensando que si un día llegara a ser marinero, tendrían que dejar de verse y no podrían seguir siendo amigos. El día que no veía a Jeromo venía a jugar con nosotras que ya con siete años, nos considerábamos las más importantes de todo el colegio de monjas de "Las Hermanas Carmelitas"
Los días se nos hacían cortos y cuando llegaba la noche se nos hacía muy larga deseando que el día siguiente, fuera tan bueno como el anterior.
En el colegio, empezó a sentirse la animación de que pronto tendríamos que comulgar y entre catecismos y ensayos para el deseado evento, el tiempo tomó una marcha rápida e inexorable, que hacía que pasara volando. Me decía Ana -Mary, que después de comulgar, iba a estudiar mucho para ser maestra, luego escribiría a Jeromo, y lo haría volver, que en la fábrica de su padre, aprendería a ser zapatero y que luego se casarían (...Pobre lechera.) Yo sería su mejor amiga y cuando Jeromo y ella tuvieran un hijo yo sería su "hada madrina" y siempre...Siempre, seríamos las mejores amigas (...Pobre lechera.)
Viendo la marcha del entierro, la gente lloraba sin consuelo, nadie entendía como pudo suceder, que aquella negra moto, con el negro vestido de la muerte, se llevara por delante a aquella niña, era tan pequeña que parecía difícil poderle acertar, pero la mató y después se dió a la fuga y aunque después, le detuvieron, Ana-Mary, no volvió a la vida y allá a lo lejos, Jeromo tirando de su carrito de la faena, lloraba, lloraba y lloraba la muerte de su princesa, de su Ángel...(¿Dónde vas Jeromo niño? ¿dónde vas triste de ti?...Voy en busca de Ana-Mary, que ayer tarde no la vi.)Adiós Ana-Mary.
pepa herrero
¿COMO TE LO DIRÍA?
Cuando alguien quiere dar una noticia buena o mala y no sabe cómo hacerlo, la cosa está clara, ¿cómo te lo diría? vamos a ver, como la noticia no es mala, te la diré cantando...Noches de bohemia y de pasión...Como me nublan la razón...La verdad, es que soy muy mala cantando pero bien vale la pena empezar con esas estrofas tan prometedoras... Carla con sus dieciocho años y un gran bagaje de amor en sus alforjas, salía a buscar la noche que era la principal aliada de sus deseos de vida, bailar era su mayor ilusión (hasta llegó a pensar en hacerse bailarina profesional,) al son de cualquier música su cuerpo que era puro ritmo, se contoneaba, se movía como el viento mueve a la palmera, su ritmo se adueñaba de la pista y sus amigos sentían como trasmitía la luz que la música le daba.
Aquella noche salió pronto de su casa, iba a reunirse con varios amigos a tomar unas copas y después al baile. La noche era joven, ella también, la noche era larga y el metro ochenta de Carla, no se quedaba atrás. como eran las diez de la noche y no esperaba encontrar a nadie todavía, pensó en mirar en The Place por si Fito y Maka se estuvieran tomando un pizza como hacían otras noches, la noche no prometía, sólo estaba la chica que atendía la barra y en la terraza tres mesas ocupadas por parejas desconocidas.
Al ir a salir del establecimiento, un fuerte golpe a la puerta, tiró por tierra el bolso de Carla y casi a ella también (malditos borrach...) la médula espinal de nuestra heroína hizo que su vello se erizara, los ojos que la miraron no sólo vieron su cara, su alma se abrió de par en par y sin hablar se lo dijeron todo.
Lauren, le pidió disculpas -perdona, para matar el aburrimiento, jugábamos entre nosotros y quizás al verte, me he puesto nervioso y he empujado de más la puerta. Se agachó para ayudarla a recoger el bolso, su sonrisa era tan dulce, que Carla sólo pensó !quisiera besarlo ahora! si es cierto que puede existir la trasmisión del pensamiento fue en ese momento, para evitar que cayera a tierra, Lauren la había cogido de la cintura y aquí quedó congelada la imagen !y que imagen! jóvenes, guapos, altos...Y sobre todo dispuestos a lo que Cupido les quisiera traer...
...Carla no se había dado cuenta que la mañana estaba tocando su fin. Lauren estaba a punto de llegar...Malena, con sus cinco años y Marco a punto de ver la luz de este mundo, le hicieron salir del ensueño, mamá, mamá cuando vendrá papi...A Carla el rubor le asoma a sus mejillas, cuando oye el motor del coche de su marido y contesta a Malena!, ahí está tu papi Malena! y para mí ¿cómo te lo diría?
pepa herrero
Aquella noche salió pronto de su casa, iba a reunirse con varios amigos a tomar unas copas y después al baile. La noche era joven, ella también, la noche era larga y el metro ochenta de Carla, no se quedaba atrás. como eran las diez de la noche y no esperaba encontrar a nadie todavía, pensó en mirar en The Place por si Fito y Maka se estuvieran tomando un pizza como hacían otras noches, la noche no prometía, sólo estaba la chica que atendía la barra y en la terraza tres mesas ocupadas por parejas desconocidas.
Al ir a salir del establecimiento, un fuerte golpe a la puerta, tiró por tierra el bolso de Carla y casi a ella también (malditos borrach...) la médula espinal de nuestra heroína hizo que su vello se erizara, los ojos que la miraron no sólo vieron su cara, su alma se abrió de par en par y sin hablar se lo dijeron todo.
Lauren, le pidió disculpas -perdona, para matar el aburrimiento, jugábamos entre nosotros y quizás al verte, me he puesto nervioso y he empujado de más la puerta. Se agachó para ayudarla a recoger el bolso, su sonrisa era tan dulce, que Carla sólo pensó !quisiera besarlo ahora! si es cierto que puede existir la trasmisión del pensamiento fue en ese momento, para evitar que cayera a tierra, Lauren la había cogido de la cintura y aquí quedó congelada la imagen !y que imagen! jóvenes, guapos, altos...Y sobre todo dispuestos a lo que Cupido les quisiera traer...
...Carla no se había dado cuenta que la mañana estaba tocando su fin. Lauren estaba a punto de llegar...Malena, con sus cinco años y Marco a punto de ver la luz de este mundo, le hicieron salir del ensueño, mamá, mamá cuando vendrá papi...A Carla el rubor le asoma a sus mejillas, cuando oye el motor del coche de su marido y contesta a Malena!, ahí está tu papi Malena! y para mí ¿cómo te lo diría?
pepa herrero
domingo, 24 de julio de 2011
DE LAS COSAS DE LA VIDA
Mirando pasar las lanchas jugando con la mar y sin importarles romper las olas una a una, aquí en "La Coveta" me acuerdo de aquel día en que se empeñaron mí marido y mi cuñado, que saliéramos a navegar en el barco de este, saliendo desde el puerto de Santapola. En el barco íbamos los dos maridos, las dos mujeres, mi sobrino David y el marinero que atendía el barco de mi cuñado.
Saliendo por el puerto, pusieron el G.P.S. el sonar, el radar, la tortilla a calentar y cuando el barco paró allá en lo que llaman "El Fuerte" por haber determinado entre todos los aparatos que estábamos en el sitio, los hombres, empezaron una danza que a nosotras nos pareció ridícula, pusieron un trozo de tubo, por donde empezaron a salir chorros de agua (al parecer, era la técnica del saltillo) así, empezaron a pescar "bonitos" que no tenían culpa de nada, pero que fueron a parar a unos congeladores que tenía el barco.
Al rato de estar pescando con aquella modalidad, al parecer se "metió" un poco de mar y mi cuñado decidió que era hora de salir a "curricanear un poco" y quitando los aparejos que con tanto trabajo habían puesto, empezaron con la labor de montar unas cañas, a las que les pusieron unos grandes plomos y casi tan grandes anzuelos. La mar, se nos hizo pequeña yo creo que a lo lejos, se veían moros (o me lo pareció a mí) fuimos al norte, al sur...Si es cierto de vez en cuando, nuestros aguerridos pescadores se cobraban alguna pieza y hasta hubieron dos muy hermosas, cuando la mañana se hizo adelante, las ganas de un buen desayuno, se fueron abriendo camino entre toda la tripulación.
Después de comer como lo hicieran en las bodas de Camacho, pusieron rumbo a Tabarca donde las mujeres y David, pedimos ir. El viaje, fue raudo y veloz para llegar a tiempo de encargar un arroz en caldero en "El Mar Azul" que hasta ese momento, era el mejor chiringuito de Tabarca y donde habíamos ido muchas veces con la familia de mi marido.
La excursión, no terminó bien para tres de nosotros (los menos marineros) primero mi hermana, luego David y después yo, cogimos un mareo de los que hacen época desaprovechando para nosotros y en beneficio de los peces, el magnífico desayuno que poco antes, habíamos ingerido. Aun me acuerdo y me da mareo.
pepaherrero
Saliendo por el puerto, pusieron el G.P.S. el sonar, el radar, la tortilla a calentar y cuando el barco paró allá en lo que llaman "El Fuerte" por haber determinado entre todos los aparatos que estábamos en el sitio, los hombres, empezaron una danza que a nosotras nos pareció ridícula, pusieron un trozo de tubo, por donde empezaron a salir chorros de agua (al parecer, era la técnica del saltillo) así, empezaron a pescar "bonitos" que no tenían culpa de nada, pero que fueron a parar a unos congeladores que tenía el barco.
Al rato de estar pescando con aquella modalidad, al parecer se "metió" un poco de mar y mi cuñado decidió que era hora de salir a "curricanear un poco" y quitando los aparejos que con tanto trabajo habían puesto, empezaron con la labor de montar unas cañas, a las que les pusieron unos grandes plomos y casi tan grandes anzuelos. La mar, se nos hizo pequeña yo creo que a lo lejos, se veían moros (o me lo pareció a mí) fuimos al norte, al sur...Si es cierto de vez en cuando, nuestros aguerridos pescadores se cobraban alguna pieza y hasta hubieron dos muy hermosas, cuando la mañana se hizo adelante, las ganas de un buen desayuno, se fueron abriendo camino entre toda la tripulación.
Después de comer como lo hicieran en las bodas de Camacho, pusieron rumbo a Tabarca donde las mujeres y David, pedimos ir. El viaje, fue raudo y veloz para llegar a tiempo de encargar un arroz en caldero en "El Mar Azul" que hasta ese momento, era el mejor chiringuito de Tabarca y donde habíamos ido muchas veces con la familia de mi marido.
La excursión, no terminó bien para tres de nosotros (los menos marineros) primero mi hermana, luego David y después yo, cogimos un mareo de los que hacen época desaprovechando para nosotros y en beneficio de los peces, el magnífico desayuno que poco antes, habíamos ingerido. Aun me acuerdo y me da mareo.
pepaherrero
sábado, 23 de julio de 2011
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