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sábado, 29 de diciembre de 2012

LOU LOU?-OUI C´EST MOI

Eran amigos, se encontraron por casualidad, hablaron, tomaron unas cervezas y la noche, los fue envolviendo. Marcos trabajaba en unos grandes almacenes, era economista y por razón de su trabajo, a veces se veía recorriendo el mundo. Le contaba a Ramón, que la semana antes de su boda, nadie podía localizarlo, pero resulta que había momentos, que ni él sabía donde se encontraba. Por suerte, pudo llegar a tiempo para la ceremonia. Ramón, insistió en seguir juntos un rato más, salieron de aquel bar y a propuesta de Marcos, entraron en aquel Puf Irlandés, dos jovencitas atendían a los escasos clientes que aquella fría noche, se atrevieron a salir a la calle, la música era estridente y pidieron a una de las chicas que por favor bajaran un poco el tono, una rubia platino, de no más de veinte años, con la sonrisa en los labios y con ganas de pegar la hebra, consintió en hacer lo que tan guapos mozos le solicitaban, bajaron los decibelios y renació la paz en el puf. Ramón pidió otra ronda con la excusa del tiempo que hacía que no se veían, pero Marco ya tenía ganas de regresar con su mujer, Ramón fue insistente y logró retener a su amigo, después de aquella última copa, invitó a Marcos a escuchar a un monologista muy bueno y la verdad es que si que era bueno, se rieron y disfrutaron, la noche como un coche en la autopista, iba cogiendo velocidad, nada más terminar el espectáculo del monologista, entraron en otro chiringuito que a Marco le resultó desconocido, pero que el ambiente, no llegaba a gustarle. Al parecer Ramón, era adicto cliente del local, los vasos, siempre estaban llenos, a Marcos, ya le molestaba la cabeza. Marcos ya notaba los efectos del alcohol en su cabeza y como iba pasando el tiempo, el ambiente le iba recordando un tiempo pasado del que no conseguía centrar en el tiempo ni en el espacio, a veces sentía arcadas, pero a veces la música y el perfume del ambiente, hacían que recordara otros tiempos pasados. Ramón le pidió a Marcos que lo esperara un poco, que tenía que hablar con unos amigos…por favor Marcos…espera. Nada más salir de su lado Ramón, la jovencita del puf que con tanta amabilidad, bajó el tono de la música, pasándole el brazo por el cuello, le pidió permiso para hacerle un rato de compañía. Marcos recibió a la joven con mucho gusto y le dijo que su compañero había tenido que salir y que tardaría un rato en volver, así que podían charlar. La conversación fue amena, pasó casi una hora, pero Ramón no regresaba, vinieron los amigos de Marta y se marchó con ellos. La noche se había terminado, la línea rosa del amanecer, iluminaba la calle, pero Ramón, no había vuelto. Quiso pagar la cuenta, pero el camarero le dijo que la cuenta, la había pagado su amigo antes de marcharse, entre los efluvios del alcohol, Marco creyó estar viviendo una escena de su vida pasada, salió del local pensando que Ramón le había jugado una mala pasada. Al volver la esquina la vio, al principio no lo podía creer, esa era la sensación de toda la noche, eso era lo que él creía estar viviendo de nuevo, bajo la minifalda creyó descubrir el cuerpo de Ramón, pero le salió la pregunta Lou-Lou? Oui c´est moi. pepaherrero

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