Páginas vistas en total

viernes, 27 de julio de 2012

¿DE QUÈ ME SUENA A MÍ ESTO?

Allons enfants de la Patrie,/ Le jour de gloire est arrivé!/Contre nous de la tyrannie,/ L´étendart sanglant est levé,(bis)/Entendez-vous dans les campagnes/Mugir ces féroces soldats?/Ils viennenet jusque dans vos bras,/Ëgorger nos fils, nos compagnes!. Marchemos hijos de la patria/El día de gloria ha llegado!/Contra nosotros la tiranía,/El estandarte sangriento se ha alzado,(bis)/¿Escuchais vosotros en las campiñas,/ rugir a esos feroces soldados?/ ellos vienen hasta vuestros brazos,/A degollar a nuestros hijos y compañeras. Aunque suena duro y este tiempo ya pasó, aun resuena el redoble del tambor, aquel redoble que desde el Bruch, asustó a aquellos franceses que vivieron aquella guerrera Marsellesa, hoy tantos años después, no parece cercano aquel tiempo, pero cuando todos quieren la gloria, cuando todos se echan la culpa de todo, cuando todos se proclaman inocentes y siguen en sus poltronas, o esperan grandes retribuciones por dejarlas, cuando el pueblo llano, sale a la calle a pedir pan para sus hijos y con lo único que se encuentran es con las fuerzas ¿del orden? …Y siguieron escribiendo…!A las armas ciudadanos!/!Formad vuestros batallones!/Marchad, marchad/!Que una sangre impura/abreve nuestros surcos!/A las armas ciudadanos!/Formad vuestros batallones!/Marchad, marchad/!Que una sangre impura/abreve nuestros surcos. Corrían los últimos años de mil setecientos, un nuevo ministro de finanzas subió al poder, el pueblo pasaba hambre, el día catorce de julio de mil setecientos ochenta y nueve, fue tomada la Bastilla, desde la retaguardia, el hambre empujaba al populacho y ellos cantaban, marchóns, marchóns! Todos querían derrotar a los dirigentes corruptos, no querían ver aquella sangre impura. ¿Qué pretende esa horda de esclavos,/de traidores, de reyes conjurados?/¿para quién son esas innobles trabas,/y esas cadenas tiempo ha preparadas?/!Para nosotros franceses! ¡Oh que ultraje!/! Ningún arrebato debe exaltarnos!/Es a nosotros a quienes pretenden sumir/de nuevo en la antigua esclavitud. Hoy en las plazas de mi España, se empieza a escuchar el grito de un pueblo subyugado, nadie es culpable de nada, pero todos quieren que el pueblo pague lo que otros han malversado. ¿Esto es prudente? Hoy al parecer han salido muchos españoles a la calle y aunque saben que ellos son los culpables (por omisión) no están dispuestos a dejar que corruptos, mamandurrios y otras varias especies del timo y del trapicheo, se hagan los dueños de la calle, ¡la calle es nuestra! Y nos lo dijeron nuestros ancestros…pueblo de España, sal a cantar, pueblo que canta, no morirá, los otros, los que os creéis dueños del huerto, estáis en un error y pronto, o salís de él, u os tendremos que sacar, canta el martillo, canta la hoz…y canta el pueblo trabajador y si a los franceses, no tuvieron más remedio que escucharlos, en España, que tenemos tan buenas voces, no vamos a ser menos. …Y en la Francia, cantaron los muchachos. “Nosotros tomaremos el camino/cuando nuestros mayores ya no estén,/Allí encontraremos sus cenizas/y la huella de sus virtudes(bis)/No estaremos tan celosos de sobrevivirles/Como de compartir su tumba;/!Nosotros tendremos el sublime orgullo/de vengarlos o seguirlos! Marchóns, marchóns, a la revolutión” pepaherrero

No hay comentarios:

Publicar un comentario