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martes, 3 de abril de 2012

CON TODOS MIS RESPETOS (CHARLA DE MEDIACIÓN)

Creo que no es justo, ayer, lo normal era que cuando un matrimonio, terminaba su relación, la señora pidiera el divorcio y para ello, se dirigía a aquella abogada tan buena que defendió a Mari-Pili y que le sacó al marido hasta los ojos y es que él, se lo merecía porque además de ser un…también era un…y se entendía con…y tenía una novia en…y a partir de ahora, los niños ni los verá y si quiere verlos, ¡que pague! Y si hace tarde en pagar la mensualidad, al Juez y sin niños, porque es un…y además, hasta que no me pague, no hay más niños, que la que los tiene que criar, soy yo. Y la verdad, es que haciendo causa común con ella y con Mari-Pili, les tengo que dar la razón, pero antes no era así antes era “la mujer en casa y con la pierna rota” ecuanimidad y justicia, o blanco o negro. Y ahora nos vienen a contar, que existe un término medio, que ni uno tiene toda la razón, ni la otra tampoco, o sea que lo mejor, es hablar sin ofender, las personas civilizadas, si no pueden seguir con su convivencia, pueden llegar a tantos y tan interesantes acuerdos, en beneficio de las dos partes y sobre todo de las partes más afectadas y menos consultadas, esos hijos que a partir de la separación, serán los que verdaderamente, sufran la falta de comprensión de uno con otro, a veces mal guiados por terceras personas, que en busca de unos beneficios para sí, son capaces de hacer llegar al punto de no retorno una relación, que de no haber habido esa tercera persona, capaz de torcer la voluntad de alguien no es lo suficiente maduro, como para darse cuenta, que quizás la persona con la que hasta ahora ha convivido, de no ser porque ha sido vejada, humillada y hasta a veces escarnecida, para que en el fragor de la batalla, no exista posibilidad alguna de llegar a un acuerdo. Si de verdad queremos que las personas, sean personas y se comporten como tal, no deben ser manipuladas y hoy hacerles creer una cosa y mañana todo lo contrario. Ni creo que antaño la mujer que era violada, fue violada porque era una…ni creo que hoy todos los hombres, sean unos violadores natos, a los que denunciando sin pensar en el daño que se les puede causar, hoy la ley los detiene, los juzga y los condenan sólo porque esa señora, no tiene nada mejor que hacer y lleva a ese caballero al juzgado y luego, no se sabe de nadie, que haya ni cometido perjurio, ni que haya dejado de tener razón, sólo si el buen señor, se aviene en indemnizar a la buena señora, se podrá por fin llegar al acuerdo y creo que si quien demanda justicia, tuviera que hacer un deposito en efectivo y perderlo si pierde el juicio, muchos de los casos, nunca llegarían hasta los juzgados, pero si además, cuando un juez ponga sentencia favorable a la parte demandada, la parte demandante tuviera que sufrir la misma pena que se pidió para el demandado, otro gallo nos cantaría a hombres y a mujeres.pepaherrero

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