Páginas vistas en total

viernes, 23 de septiembre de 2011

NO ME ESPERES A COMER

Son Marcial y Margarita una pareja ideal, tras treinta y dos años de vida en común, han dejado el mundo sembrado de hijos, que son el orgullo de ambos. Cuando el mayor, (que aun llegó a tiempo de hacer la mili) les dijo que se quería casar, aunque el momento no era el mejor para la economía de la familia, (acababa de nacer Laura y comulgaba Ramón.) Nuestra pareja feliz, para poder hacer frente a todos los gastos extra, tuvieron que poner a la venta el terreno que les había dejado su abuela Elvira, en las afueras de la ciudad, donde antes habían hecho planes para hacerse un chalet para pasar los fines de semana todos juntos.

La ilusión de los novios, había contagiado a toda la familia, Lina la novia de Luis, era una criatura de dulces sentimientos, que muy pronto se integró en el seno de la familia, todos los días se presentaba a la hora de comer y con gran regocijo de los pequeños, que reunidos alrededor de su nueva hermana ya se habían acostumbrado a las historias que les contaba hasta que su futura suegra, le pedía que le ayudara a poner la comida. Lina es un primor de criatura, le confesaba Margarita a Marcial, mientras Marcial hacía arrumacos a su mujer, que acostada a su lado, se abrazaba a él y con orgullo le decía "Marcial, eres el más grande."

El tiempo fue trascurriendo y nuevos tiempos, nuevas formas de vida, vinieron a transgredir la dulce existencia de la familia. A Marcial le han notificado, que debido a la gran crisis existente, la empresa se ve en la necesidad de despedir a la plantilla, nadie sabe lo que representó este suceso, para ese hombre feliz, que siempre había sido el sostén de la familia. Tres semanas después de que el hijo de Luis, cumpliera los dos años, cuando se presentó a trabajar, las puertas estaban cerradas y Luis y cinco compañeros más, engrosaron las listas del paro. Marcial, tuvo que afrontar un nuevo problema y sus fuerzas menguaron. Margarita que tenía alma de hormiga, puso en marcha el plan B que todos tenemos para los casos de emergencia. No vamos a dejar que la maldita crisis se nos coma, así que vamos a comernos a la crisis. Aunque al principio parecía que podía salir bien, todo quedó como el rosario de la aurora. FIN DE LA 1ª PARTE
pepa herrero

No hay comentarios:

Publicar un comentario