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jueves, 15 de diciembre de 2011

NAVIDAD DE UN PINTOR- CUENTO DE UN PINTOR VENECIANO DEL SIGLO XV 2ª PARTE DE 5

Apertutto, Berrugone Apertutto, era su nombre, sus negocios no siempre eran limpios, era un hombre orondo, su cintura para verla entera, había que hacer noche a mitad del camino, aunque aparentaba setenta años, él decía que tenía cincuenta y… Al mirar donde se había escuchado la voz del joven que unos momentos antes miraba con tanta atención la fachada de la Basílica, vio que el joven se dirigía hacia él, dándole un paquete de papeles. De sobra sabía Apertutto, que entre los papeles, no había ni un solo billete (mucho menos, de los emitidos por la serenísima República) pero así sabría quien le entregaba los papeles. Muchacho, te he visto mirar hacia la Basílica con tanto interés, que no me he dado cuenta de los papeles que perdía, pero entre los papeles,no estaba este dinero y por lo tanto, es tuyo. ¡No! No signore, el dinero no es mío, ya que yo nunca he tenido dinero en mi poder y menos de esa clase, no lo dude el dinero es sólo suyo, pero…Muchas gracias. Espera muchacho, déjame que te invite a comer, me gustaría conocer a una persona honrada como tú. La comida fue grande y con ella pudo pasar varios días, mientras comían, el signore Apertutto, le preguntó sobre lo que sabía de la Basílica, a lo que nuestro joven, contestó que había sido construida por mandato de Justiniano Partecipazio siendo Dux en el año ochocientos veintinueve para guardar los restos de San Marcos, Patrón único de la ciudad, asombrado de lo listo que era el muchacho, se despidió de él diciéndole que serían eternamente amigos como lo era aquella Basílica, a lo que el joven le respondió, que había sufrido un incendio en el año novecientos veintisiete y reconstruida en los años mil cuarenta y tres al mil setenta y uno, siendo el nuevo Dux Domingo Contarini. No podía salir de su asombro el hombre de “negocios” y tomando su última “grappa” después del descanso, cogió una góndola y tomó el camino de la otra parte del puente de los suspiros, donde al parecer, tenía sus empresas
El puente de los suspiros…No sabes joven Berruggini, en qué dos ocasiones de tu vida, va a ser crucial para ti El puente de los suspiros…Pero ya que estamos aquí, vamos a dar un salto en el tiempo y vamos desde este mismo sitio a ver tu boda…Pero ¡Calla, calla! ¿No oyes la música? Mira, mira, ¡Pero si es una boda veneciana…con los ojos como platos y los oídos prestos a escuchar a los músicos y a los Gondottieri cantando sus canciones deseando felicidad a los novios, van pasando una tras otra, un desfile de negras góndolas, que aunque acompañan a los novios, no pueden cambiar el luto de sus negras maderas, que aun lloran aquella maldita epidemia de peste, bueno vamos a olvidarnos de lo triste, porque ya veo venir a lo lejos la góndola de los novios…FIN 2ª PARTE

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