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domingo, 6 de mayo de 2012

EL DÍA DE RAFAEL ESTELA

Hoy lo quisiera intentar y más por mí que por él, Rafael Estela, ha sido el pintor invitado por el Ayuntamiento de San Vicente, para su fiesta mensual de “ART AL CARRER” y aunque el día empezó amenazando con nubes y viento, al final lo comprendió. ¡No tengo nada que hacer! ¡Hoy es el día de Rafa Estela! Y humillando la testa y guardando para otra ocasión sus ganas de fastidiar a alguien, lo dejó todo en una suave brisa y así se lució el maestro Estela. Y ya puedo llamarlo MAESTRO con letras mayúsculas y en negrita, pues a partir del martes día ocho, tendré el honor de ser una de l@s doce apóstoles a quien el maestro, imparta su saber en la nueva sede de la asociación de artistas alicantinos. Doce y sólo doce seremos los afortunados y cuando nuestros nietos nos pregunten el porqué, con toda modestia les diremos ¡!por que somos los mejores!! Aun no eran las diez de la mañana y arropando al maestro, ya estaban sus amigos más especiales, el tándem Poblador-Bermejo, cual si de corredores gregarios se tratara, atendían las necesidades del maestro y uno repartía sonrisas al personal visitante, mientras el otro, lo que repartía era el libro en el que el maestro, escondido debajo de la alfombra roja que él se merece, asoma sus antenas de hormiguita, para enterarse de como va la cosa, cuando la afición le pregunta por sus nervios, el maestro les responde ¡!eso queda para los principiantes, yo ya estoy acostumbrado!! Aunque lo dice con una sonrisa socarrona, que le dice a todo el personal, que la procesión va por dentro. Y dándose la vuelta, ve llegar hasta donde estamos reunidos a autoridades y bellezas y con ellas se hace las fotos de rigor y le alaban sus trabajos. Y sigue subiendo el tono de su fiesta particular y van llegando los amigos y también los compañeros, todos quieren salir en la foto, todos queremos que el maestro, nos recuerde en su día. Y como el hambre ya va haciendo estragos, el amigo por excelencia, echando un capote al maestro se saca de la chistera la bandeja de delicias dulces, que a todos sitios le acompañan y detrás salen los vasos y detrás, va la mistela, todos se arremolinan para hacerle los honores al maestro y al tente en píe. También viene la tercera generación de Estelas y saludamos al nieto, quien ya quiere parecerse al abuelo y dice que él cuando sea mayor, también quiere ser su abuelo…pero, yo me pregunto, ¿sería esto posible? Y también me contesto…lo siento chiquitín, pero de la talla de tú abuelo, sólo hay uno y ese no es otro, que el único, el más grande, el más callado y mejor amigo. EL GRAN RAFAEL ESTELA. pepaherrero

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