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sábado, 30 de junio de 2012

EL LIBRO DEL SABER

Por el libro del saber, a un sabio le he preguntado. Y el sabio me ha contestado: por yo quererlo saber, hasta ciego me he quedado. Un anciano jubilado, con una pensión no contributiva, le decía a mi marido que él no podía vivir de ninguna forma y que ahora con las nuevas subidas de impuestos, lo mejor sería el suicidio. Mí marido le quiso gastar una broma, para quitarle dramatismo al problema del anciano, al parecer, Mercadona, le ha subido veinte céntimos por cada break de vino peleón, no le llega para más, pero ahora ni eso, las vendedoras de Mercadona hartas de los viejos, que lo único que consiguen es ponerlas nerviosas, tienen que contarles el cambio, ellos no ven el valor de las pequeñas monedas y las hacen perder un tiempo que a ellas les obliga la empresa a exprimir a raja-tabla. La pregunta del anciano era: ¿Cómo puedo vivir yo y mantener a mi esposa, con una pensión de trescientos cincuenta Euros? Mí marido le ha dicho, que lo primero que debían de hacer las personas en esas circunstancias, es ponerse de acuerdo y pedir al gobierno, que aprovechando la cantidad de economistas que tienen, que hagan un estudio de como poder subsistir con esa cantidad y no morir en el intento. Si el gobierno paga esas pensiones, es porque tiene claro que con ellas se puede ahorrar y si no lo hace la mayoría del país, es porque somos todos unos despilfarradores y un país que trata de salir de la crisis, no se puede permitir que ancianos, que no han cotizado en sus vidas, encima, se quieran permitir el lujo de tomar vino, habiendo agua del grifo (que esa es otra) pues decía el anciano, que este trimestre, le había llegado un recibo de las aguas, en el que tenía que pagar por el agua consumida quince con treinta y dos Euros, el resto hasta los setenta y dos con treinta, eran impuestos y demás gravámenes ¿??? La leche como tiran estos. Quería hacer ver el anciano, que tenía que pagar el alquiler de un piso que le costaba…y la luz, que además se la van a subir a partir de mañana…y el gas ciudad…y el otro…pero la verdad es que el anciano, no tiene derecho a quejarse. Si no puede pagar un alquiler, que comparta el piso con otros muchos ancianos y que entre todos, paguen los impuestos de la luz y el agua, eso si, que ni gasten luz, ni gasten agua, que esos son vicios de los que se puede pasar sin ellos. Los economistas del estado, darán cursos de aprovechamiento de los recursos (de la paga abuelo, que no te enteras) será de obligatoria asistencia el curso y quien falte a él de forma injustificada dos veces, se le retirará la paga (que a saber lo que estará haciendo por ahí) si el anciano suspende el curso por dos veces seguidas, se le retirará la beca de estudios y a partir de ese momento, la enseñanza dejará de ser gratuita, teniendo que pagar de su bolsillo los nuevos cursos y además serán sancionados y se quedarán sin postre. Los medicamentos, los tendrán que pagar de sus bolsillos y el gobierno, tendrá un plazo de cincuenta años para reintegrarles algo si se acuerda y si alguien no está de acuerdo, será condenado a trabajos forzados, recogiendo los restos (mortales) que vayan dejando por el camino estos parias gandulones que no han dado un palo al agua en toda sus vidas. Que así se escriba y así se cumpla. pepaherrero

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