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sábado, 4 de febrero de 2012

EL NAVEGANTE 2ª PARTE Y FIN

Cuando el sol caía por el Oeste, Mario vio a lo lejos, algo que en la mar flotaba y que parecía un cuerpo sin vida, pronto puso rumbo a aquel maltrecho cuerpo, olvidándose de Tarsis, de su hijo y de sus ganas de llegar a su refugio. La fuerza de Senén, hizo que aquel cuerpo desmadejado, subiera a bordo como si de una pequeña sardina se tratara, pero no era sardina, era el cuerpo maltrecho de una de aquellas temidas sirenas, que casi sin respiración, apenas podía abrir sus ojos. Hola Senén, soy Cala, sobrina de Poseidón hija de Zeus, cuando estaba mirando los barcos que venían desde el sur, uno de ellos me golpeó sin que yo pudiera evitarlo, creí que era llegada mi hora, pero mis amigos y parientes los dioses, todavía no tienen ese destino para mí, pero yo sí que tengo para ti un destino que os llenará de gloria a ti y a tú familia, debes de darte prisa y poner en alerta a los guerreros de tú país, la flota de barcos, está abarloada en la rada de los islotes, en cuanto repongan el agua y los alimentos, piensan atacar a tú país. Así pues no pierdas tiempo, yo ya me encuentro en perfecto estado y tan pronto como partas, iré a postrarme a los pies de Poseidón y le pediré que contenga a la flota tanto tiempo como pueda, pero ya sabes que los dioses no pueden intervenir, en las luchas de los mortales, quizás consiga que los pueda demorar un día o quizás dos, pero eso será todo…Cala no esperó que Senén le dijera nada, con un ligero salto y dando una vuelta de campana, saltó por la borda y tomando hacia el Este, se marchó hacia aguas más profundas. Senén llegó a su casa, pero dejando el barco amarrado a la roca de poniente, antes de que llegaran a recibirlo, subió a lomos de su caballo Albo y a toda velocidad se marchó a dar la alarma a los gobernantes del país, quienes al momento, se pusieron a las armas y repartiendo a sus fuerzas armadas por toda la costa, pronto tuvieron controlada la situación. Cuando las hordas del enemigo, llegaron a aquellas costas, fueron barridas y destrozadas en el primer combate, todas las fuerzas habían ocupado las pequeñas zonas, en las que pudieran ocultarse un grupo de hombres, a las que a partir de ese momento llamaron CALAS en honor de aquella sirena, gracias a la cual, habían evitado caer en manos enemigas, siendo vendidos como esclavos en la otra orilla de los mares del Sur. Senén y su familia, fueron honrados como verdaderos héroes, desde entonces nunca más se volvió a temer a los cantos de sirenas, las sirenas fueron amigas de todos los pescadores y navegantes de la zona. Senén plantó una palmera en aquella cala tan bonita y cuantas, cuantas veces, junto con su familia, Senén se reunió con Cala, se hablaron de mejorar el mundo, mientras el hijo de Senén y la hija de Cala, buceaban juntos y entre ellos empezaba a nacer una bonita y duradera amistad, que quizás pasando el tiempo…pepaherrero

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