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domingo, 16 de septiembre de 2012

ABRAZAME FUERTE, ASTERIO

Cuando Luzdivina llegó a lo alto de la montaña, Asterio, ya hacía tiempo que había llegado, desde la cumbre, veía los esfuerzos de la joven por seguir la senda, la miraba con arrobo y el caso es que no llegaba a discernir sobre los sentimientos que ella le producía, por momentos creía estar muy enamorado de ella, pero en otros momentos, la sentía más compañera de montaña mujer a quien amar y no es que Luzdivina no fuera una gran mujer, eso estaba fuera de lugar, lo que pasa es que, en él, se encontraban los sentimientos. A los doce años, era la más joven montañera de aquel grupo, Manolo, su padre, había sido uno de los cinco socios fundadores del grupo, Arsenio desde que tuvo uso de razón, admiró a Manolo, algo mayor que él pero de un espíritu tan juvenil, que más parecía al contrario. Cuando Manolo se hizo novio y trajo al grupo a su novia, fue como si todos hubieran traído a la vez a una novia suya. Todos querían y respetaban a Marivi y a la hora de contraer matrimonio, alguno hasta se llegó a poner triste. No tardó mucho en darse de baja Marivi del grupo, desde la boda a la maternidad, apenas transcurrieron nueve meses, todos se sintieron padres de aquella pequeña princesa y por supuesto, fue la ahijada de todo el grupo. Ya en sus primeros pasos, Luzdivina, sintió preferencia por los hombros de Asterio y cuando el camino se le hacía largo lo buscaba y le echaba los brazos, para que Asterio la llevara en hombros. El tiempo transcurrió, las cumbres fueron quedando atrás, la niña, se fue haciendo mujer y Manolo, falleció en un desgraciado accidente de montaña. Dos personas que apenas tenían noción de lo que es una montaña, quisieron hacer la machada de escalar aquella pared, que a un buen montañero, nunca se le hubiera ocurrido tratar de vencer, los dos inexpertos montañeros, quedaron atrapados por la montaña, la guardia civil, pidió ayuda para el rescate y como en todas estas ocasiones, los dos más expertos montañeros, trataron de servir de ayuda, con tan mala fortuna, que debido al miedo de los rescatados y por culpa de uno de ellos, Manolo se precipitó en el vacío y nadie pudo hacer nada por salvarlo. La montaña, siguió siendo su amiga, ella no tuvo la culpa de nada, Luzdivina y Asterio, salían todos los fines de semana. Algunos días, ella lo había invitado a la discoteca, siempre, con motivo de algún evento. Asterio veía como la joven, cada día pretendía más su compañía, el veía entre los dos una gran diferencia de edad, pensaba en que diría Manolo y en su responsabilidad de viejo amigo. Cuando Luzdivina llegó a la cumbre, Asterio ya le tenía preparado un chubasquero, para evitar que pudiera coger frio, ella se abrazó a su amigo y allí en la soledad de las alturas, besó sus labios. Después de nueve años subiendo juntos a las montañas, Luzdivina y Asterio, que habían subido amigos a la montaña, bajaron marido y mujer para siempre. pepaherrero

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