Páginas vistas en total

martes, 25 de octubre de 2011

Cuando recibió el sobre, no tenía ni la más remota idea de quién podía escribirle hoy en pleno siglo XXI cuando se escribe en el muro de los demás, cuando se notifica por correo electrónico y la gente, se comunica a través de su blog, encontrar una carta manuscrita en su buzón, le pareció extraño y hasta un poco bucólico. Guardó la carta en el bolso, con ánimo de leerla al llegar a casa, pero una cosa, es el ánimo y otra la memoria. Al llegar a casa, el bolso fue al armario y con él la carta quedó olvidada en el baúl de los recuerdos, bueno tanto no, pues siete días después, se acordó de que se la había dejado y cuando llegó a su casa se fue derechita al armario y entonces fue cuando le vinieron las dudas, ¿Será una mala noticia? ¿Alguien que me pide algo? Dios mío que nervios y a estas alturas, le entra miedo de la misiva que pueda encontrar en el amenazador sobre. La letra parece de un hombre, debe ser un hombre de buenas formas, el que ha puesto su dirección con letra firme y una muy buena caligrafía.
Señorita hace tiempo que la veo paseando sola siempre a la puesta del sol y me gustaría saber si podría acompañarla en alguna ocasión, mis intenciones, son de lo más correctas que usted pueda imaginar y por supuesto, mi petición, estaría supeditada a la zona donde usted tiene por costumbre realizar su paseo. Mi intención, sólo tiene por finalidad el que usted llegue a conocerme y quedar de usted su seguro servidor.
¡No! Eso hoy no es posible, ¿Cómo a estas alturas queda alguien que se dirija a una mujer en estos términos? ¡Seguro que se trata de una broma!, continua la lectura de la carta y en ella le dice que si se lo permite, dejará que le hable su corazón y sin más, pasa a expresarse de esta manera.

LA NOCHE DEL MILAGRO

En la noche de mi suerte
Se produjo aquel milagro
Dios me dijo, ¡ve ligero!
Que tu dicha está presente.

Porque ella va a quererte
Y eres la mujer que yo espero
Sin tus besos yo me muero
Que ilusión es la de verte.

Y espero para quererte
Y sin esperanza espero
Y es tanto el desespero,
Que me muero por tenerte

Porque mi amor es tan fuerte
Que amarte es lo primero

Y aunque la poesía no era muy buena, tal vez fuera por lastima, tal vez le llegó a su fibra sensible, pero a los dos años se casaron y colorín colorado…
Pepa herrero

No hay comentarios:

Publicar un comentario