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sábado, 5 de enero de 2013

POR EL CAMINO QUE LLEVA A BELÉN

Es día de reyes, todos piensan en la familia y en los niños, todos han sido buenos este año y todos tienen derecho a un buen regalo. Al parecer esta tarde, los niños no lo van a tener muy claro, los trabajadores del metro tienen una huelga para pasar el día y mientras haya huelga, los trenes no funcionarán y tal vez algún niño, no pueda llegar hasta donde se celebrará la cabalgata. Un hecho muy raro, ha tenido lugar con uno de los personajes principales de la tradicional cabalgata. Yo no quiero entrar a juzgar el como ni el porqué, pero lo cierto es que las televisiones del país han dado la noticia. “El rey Baltasar, ha sido detenido y se tendrá que suspender la cabalgata en Madrid” no me diréis que la noticia no es un tanto surrealista… En aquel barrio humilde de la capital de España, Kiko suspira con pena, con mucha pena, él sólo es un niño de nueve años y la carga que le está cayendo encima, es demasiada para él. Está en casa de su abuela, por qué su madre, está con su papá en el hospital, desde hace más de un mes, el papá de Kiko, sufre de algo que al parecer, los médicos no aciertan a diagnosticar. La mamá de Kiko todos los días va a hacerle compañía a su padre, pero nada consigue la mejoría del sufrimiento de aquella persona. Antes de salir camino del hospital, Carmen, la madre de Kiko, lo lleva junto a Pío su perrito a casa de la abuela, allí por lo menos tendrá donde poder comer todos los días. Pero cuando algo viene mal, todas las cosas se van complicando. A Pío, desde hace unos días, se le han ido las ganas de comer y se queja continuamente, Kiko, no lo deja nunca solo, pero no sabe como hacer, para calmar el dolor que su amigo tiene. Hoy, le ha contado a su abuela, que iba a llevar a Pío a que lo viera el padre de un amigo suyo, a ver si por casualidad él…pero la verdad es que Kiko quería llevar a Pío a ver la cabalgata y a pedirle al Rey Baltasar, que le ayude a curar a Pío. Como la verdad es que no sabe por donde tiene que ir, ha cogido el primer camino que se le ha ocurrido y con Pío abrigado en sus brazos, ha pensado que todos los caminos llevan a Roma, pero lo cierto es que por muchas vueltas que ha dado, no solo no ha encontrado el camino, sino que ahora tiene la certeza de que se ha perdido y no sabe a donde ir. Como no es normal, que a los reyes, los detengan, al Rey Baltasar, después de tomarle declaración y de tenerlo mucho tiempo en aquella jaula, han terminado por dejarlo marchar, pero el pobre rey, no tiene ni un Euro para poder coger el metro y además, como hoy están de huelga…al parecer el Rey Baltasar, es una persona joven y de grandes recursos, paseando, paseando, ha llegado hasta no sabe donde, pero seguro que aquel es el sitio de las personas perdidas, allí ha encontrado a un niño, aterido de frío y en sus brazos lleva a un pobre perrito a punto de morir. Baltasar se ha dirigido hasta donde estaba el niño y le ha hablado…niño…que haces aquí tan tarde. El niño le ha contado toda su historia y también que buscando la forma de encontrar al Rey Baltasar, se ha perdido. Baltasar al escuchar la triste historia, ha levantado la vista al cielo y de su mente ha salido una oración que envuelta en el viento de un suspiro del niño, ha llegado hasta el niño Jesús, como si esto fuera un cuento de la noche de reyes, Baltasar ha cogido en sus manos a Pío y el perrito ha movido la cola y ha saltado de sus brazos a los de Kiko y a partir de ese momento, lo único que le ha interesado, es jugar con todo y con todos. Después de dar una vuelta por aquel barrio, se han encontrado en la puerta de la casa de la abuela de Kiko y al entrar, se han visto con sorpresa que allí estaban su papá y su mamá y que su papá lo abrazó como si nunca le hubiera pasado nada. ¡felices reyes! pepaherrero

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