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domingo, 6 de enero de 2013

...Y LOS MUCHACHOS DEL BARRIO, LA LLAMABAN LOCA

Vive sola, su madre hace dos años que murió, bueno, sola no, vive con una perra que le hace compañía y le da fuerzas para seguir en el día a día, sin su perra, estaría tal vez en un psiquiátrico o tal vez, algo peor, pero las dos hacen una gran pareja y a todas partes van juntas. Después de que su madre faltara, Lina lo pensó más de una vez, pero siempre lo dejaba para otro día cuando estuviera peor y no lo pudiera aguantar…cerrar los ojos y poder descansar para siempre…luego alguien dejó a la puerta de sus casa a Muna, Muna es un cachorro hija de cuarenta y dos cruces de distintas razas (eso cuenta Lina) pero lo cierto y verdad, es que desde que apareció el cachorro, Lina cambió su vida, lo primero que hizo, fue ir a la tienda de los chinos y comprarle una buena correa y un buen arnés. A partir de aquel momento, las dos amigas, salían a pasear por el barrio todos los días y así andando, andando, fueron haciendo amigos. A Niebla y a Manuel, los conocieron en el parque y al momento se hicieron amigos los cuatro, Manuel ya era el cuarto perro que tenía y decía que cuando Niebla ya estuviera algo mayor, adoptaría a un macho y que le pondría de nombre Sol. Después conocieron a Telma y a Desiré, Desiré además de ser una yorksire enana y guapa como ella sola, era presumida y provocadora, le gustaba ser el centro de todas las reuniones, pero si alguien no le caía bien, lo atacaba de forma que hacía pensar en lo que pasaría si en vez de pesar un kilo, fuera un león. A Lina, le gusta llevar a pasear a Muna, por la zona del cabo de las Huertas, cada domingo, mete en su mochila su almuerzo y el pienso de Muna, pone dos botellas de agua y dando saltos Muna y tratando de calmarla Lina, salen a la calle y juegan como dos grandes amigas, al llegar a la zona del mar, Lina suelta a Muna y esta juega con todo y con todos, todos conocen a Muna y Muna conoce a todos, luego cuando llegan a su sitio preferido, tanto en invierno como en verano, Muna toma su baño y al salir del agua, disfruta salpicando a los que más cerca están de ella. Al atardecer de aquel día, Muna se escapó. Nadie podía prever que aquel coche, haría aquella maniobra, pero el coche derrapó, golpeo contra la farola y se incendió, al momento Muna apareció corriendo y Lina que buscaba a su perra, llegó a tiempo de ver como por la ventanilla del conductor, trataba de tirar del cuerpo inconsciente del conductor y viendo que no podía soltarlo, se metió dentro del coche en llamas, al momento salió arrastrando un pequeño cuerpo, que lloraba a todo grito, como si fuera consciente del peligro que corría. Mientras tanto, Lina había llegado hasta el coche, no podía soltar al conductor, pero tirando de su cinturón de seguridad, lo puso entre las llamas, se quemó el cinturón y se quemaron las manos y brazos de Lina, pero pudo llegar a tiempo de sacar al hombre de aquel infierno, en la cara y en los brazos de Lina, estarán para siempre las huellas de aquel fuego. En el hospital, recibió la visita de Alberto y de su mujer, los dos la abrazaron con todo cuidado, le dieron la noticia, Muna, está bien, sólo tiene el pelo un poco chamuscado, pero está bien, está en casa con nosotros y es la perra guardiana de nuestra niña Leonor, a la que salvó la vida. Desde entonces, los muchachos ya no han vuelto a llamar loca a Lina, muchos fines de semana, vienen a comer con Lina y Muna, Alberto Leonor madre y Leonor hija, dicen que ellas son las tías de Leonor…a veces los saludamos mientras comen aquí cerca, en la taberna. pepaherrero

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